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Dos Más Dos | Reseña

Dos Más Dos: La suma de todos los miedos.

Póster oficial

0.5

Ficha Técnica

  • Director: Alfonso Pineda
  • Año: 2022
  • Guion: Héctor Octavio Valdés Barrientos, Armando Gracia Medina, Patricio Saiz
  • Música: Sebastian Bell, Axel Ricco
  • Actores: Adriana Louvier, Arath de la Torre, Tessa Ia, Luis Ernesto Franco, Claudio Lafarga, Martha Claudia Moreno, Adriana Montes de Oca, Juan Carlos Remolina
  • Distribuidora: STAR Distribution
  • Fecha de estreno: 30 de marzo de 2022 (México)
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Dentro del cine mexicano hubo un género que surgió con fuerza en la década de los 80 y se extendió hasta principios de los 90, con actores como Alfonso Zayas, Alberto Rojas “El Caballo”, Polo Polo y hasta Mauricio Garcés, en una mezcla curiosa entre erotismo y comedia con tintes de serie b que le dieron nombre al mismo: la “sexicomedia”, una que se venía gestando desde la drástica decadencia y falta de apoyo para el cine nacional.

Siendo un gran éxito en taquilla, jugando con los dobles sentidos e insinuaciones dignas de diálogos del Libro Vaquero, la “sexicomedia” mantuvo una parte de la industria del cine vigente hasta los cambios generados en la década de los 90, donde la industria daría un giro que dejaría al género de lado por cintas más interesantes, aunque comercialmente no tan exitosas.

Tratando de revivir esos aires llega el estreno de Dos Más Dos, película que originalmente fue hecha en Argentina bajo la dirección de Diego Kaplan y que posteriormente fue adaptada a teatro. Ahora, en su versión mexicana tenemos a Arath de la Torre y Adriana Louvier como Enrique y Sara, una pareja en crisis que parece haber desgastado el factor de deseo, cayendo en una monotonía tremenda. Pero gracias a la intervención de Lucy y Ricardo (Tessa Ía y Luis Ernesto Franco), se abrirán las puertas hacia el mundo de los swingers y la libertad sexual.

La cinta de Alfonso Pineda Ulloa, que ha participado más en series de televisión y en la realización de cortometrajes, tiene muchos problemas que son evidentes desde el inicio del filme, donde los créditos iniciales ya anuncian ciertos líos; de hecho, la secuencia de cena inicial presenta un montón de diálogos y situaciones que caen en la misoginia o el machismo en 5 minutos. Y esto apenas comienza.

Este encuentro de parejas que buscan abrir las puertas de su sexualidad resulta carente de gracia y tremendamente contradictorio. Desde las posturas santurronas para hablar de temas, los diálogos carentes de sentido, las posturas y el reflejo de un mundo que se vuelve clasista además de estar totalmente alejado de cualquier realidad del mundo swinger aunado a un constante miedo por detallar cosas del sexo no sólo en los actos de los protagonistas sino en su forma de hablar.

Resulta increíble que el quinteto involucrado en la adaptación del guion no perciba las tremendas contradicciones que presenta, donde las mismas posturas de los personajes cambian de la forma mas tonta y sin sentido o donde los histriones que forman parte del proyecto no tengan la congruencia en diálogos que plantean una cosa para decir lo contrario cinco segundos después, tratando una y otra vez de encontrar la gracia en sus líneas. Peor aún es el giro dramático que rompe con todo lo que inicialmente planteaba para volver a la cinta en algo moralino, mocho y hasta aleccionador que nunca se atreve a romper el tabú del sexo y las relaciones abiertas.

En cuanto a las actuaciones, hablar de ello también es doloroso pues Arath de la Torre no tiene la gracia para hacer reír. A pesar de las veces que lo ha intentado, no funciona. Aquí, su Enrique es un esposo machista, conservador y que a cada rato culpa a su esposa de todo lo que sucede, como un mal planteado enfoque asexual que además hace entender que la gente madura no puede tener o disfrutar del sexo, ya no digamos la crítica a las relaciones con diferencia de edad, una muy burda que también cae de golpe sin siquiera ahondar en ello.

La crisis de pareja aumenta debido al papel de su esposa, encarnada por Louvier. De repente, se convierte en una libertina que busca disfrutar de algo que ya no tiene en pareja, forzando la situación y dándole una resolución que raya en el patetismo de la mea culpa. Ni que decir de los jóvenes y calenturientos Lucy y Ricardo que, al principio, tienen un perfil para acabar por ser una pareja tan enfermiza y tóxica que además repite patrones pésimos de los cuales se quejaban al inicio del filme. En fin, la hipotenusa.

Si hablamos de lo técnico, desde la musicalización y efectos de sonido se toman horrendas decisiones que no ayudan a absolutamente nada, ni para sentar el mood de la sensualidad que se supone debería transmitir la cinta y mucho menos para crear un ambiente cómico o dramático. Esto, aunado a ese mar de contradicciones en el guion tan evidentes y tontas hacen que la película se vuelva insufrible.

Así, Dos más Dos es la suma de todos los miedos de un cine mexicano que trata de salirse de lo habitual pero no sabe cómo hacerlo, que busca hablar de sexualidad y relaciones abiertas pero no se toma la molestia de explicar ni ahondar en ello, cometiendo una adición de grosos errores que solo nos hacen añorar a la “sexicomedia” nacional ochentera, a la figura de Alfonso Zayas para salvarnos del puritanismo plástico, de la doble moral y de los malos discursos que no hablan ni de la pareja ni de crecer, mucho menos de la discreción o el sexo, sino que buscan el chiste ramplon en un relato.

Tráiler oficial

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